Barbaverde
29 de November, 2006Hace tanto que no escribo en el blog que me ha echado, que fuerte. ¿De qué va? Bueno, al final he conseguido que me envíe el password por mail. Debo confesar que el concepto de propiedad de la red -sea un blog, sea una cuenta de correo electrónico- que podría resumirse como “si no estás entrando, ¡a la puta calle!” no me convence. Imagínate, si no utilizas tu piso, ¡a la puta calle! Si no utilizas el coche, pasa la grúa y… a la puta calle (o fuera de ella). Que no te pasas mucho por el trabajo, ¡a la puta calle! (sí, sí, parece mentira pero conozco “bien” algunos lugares donde puedes no pasar mucho por el trabajo… y no pasa nada, hombre, ¡buen rollito! Total, tu puesto de trabajo lo pagan unos cuantos primos con sus impuestos.) Es curioso, tan bien que había empezado el símil y se ha ido poniendo la fea la cosa… será que algunos no tenemos pisos de sobra para desocupar, pero sí el coche aparcado en la calle o el un curro un pelillo desatendido, eh? Pues bueno, para que me entiendan todos, yo que ni tengo piso, ni coche ni curro desatendido, que me echen del blog por no publicar no me ha gustado nada.
Otra cosa que no me ha gustado nada es El perfume, que birria y que cosa más tonta de película. Y encima, al final, una orgía coregrafiada por la Fura dels Baus ¡y en la plaza del Pueblo Español! Bueno, sólo lo comento un poco para que se vea que a veces pago la cultura que consumo. Sí, soy una pirata saqueadora de cultura, sobre mi pesa la culpa de que Bob Dylan no llegue a final de mes (por cierto, muy bueno tu último disco, Bob). La verdad es que desde que me aficioné a Prison Break, que por cierto, también me bajo con el Bittorrent, relativizo bastante la importancia de mi tendencia delictiva. No sé hasta que punto es bueno que un violador pederastilla sin escrúpulos sea mi personaje favorito, pero sí, T-Bag es un digno miembro del club de los malvados adorables, como House o the Black Adder. Más desde que en un capítulo de la segunda parte ATENCIÓN SPOILER le cortan la mano y se la reimplanta un veterinario… y sin anestesia. Y seré buena y no explicaré que más adelante se la vuelve a cortar para huir. Que relación más curiosa tiene T-Bag con su mano… igual tiene mensaje la serie y no lo pillo, ya me pasa. SE ACABÓ EL SPOILER.
Mi última afición es el pirateo de libros. El tema pirateo de libros es marginal, porque el libro como objeto tiene ese rollo fetiche y enfermizo que no sé por qué extraña razón está socialmente más aceptado que la afición de algunos por lamer el pulgar del pie, ajeno o propio, yo no me meto. Sin ir más lejos, tengo un amigo que jamás lee los libros que le dejo, pero le provoca una enorme ilusión que lo haga. Luego coge el libro, lo deja en su estante, y ahí te pudras. Como si le regalaras un ramo de flores, lo pone en el florero y venga, que haga su función ornamental. En fin, que algunos ponen el grito en el cielo cuando me ven con mis DINA4 grapados, cuerpo de mi delito, por haber renunciado a ese formato encuadernado que tanto placer produce, supuestamente. A mi ni me gusta ir de librerías (al no tener criterio, me leo lo que sale en Babelia) ni cargar con libros si puedo ir con unos cuantos folios que una vez leídos, echo en el cubo de reciclaje. Que soy corsaria, pero sostenible.

T-Bag y su “movimiento sexy”




